Las 5 Mejores Máscaras de Entrenamiento Que Os Harán Sentir En La Cúspide

Si estáis entrenando para las disciplinas de ciclismo, MMA o boxeo, mejores-máscaras-de-entrenamientoentre otras en las que ambicionáis mejorar el rendimiento, así como optimizar vuestro estado físico en general, es momento que vayáis a por comprar la mejor máscara de entrenamiento.

Y al apuntaros “la mejor” no me refiero a un modelo de marca específica, sino a una máscara de buena calidad que además de estar ajustada a vuestra talla, estilo y presupuesto, cumpla su función y no os líe las sesiones de ejercicio como me sucedió hace un tiempo.

Mi antigua máscara contaba con detalles de confección que incluso me llevaron a quedar tendida en el piso –o sea, desmayada- porque no me llegaba oxígeno suficiente.

Las mejores máscaras de entrenamiento

Sin tener que marearos con mucha palabrería, la mejor máscara de entrenamiento es aquella que primeramente esté adaptada no solo a vuestra talla, sin o que además cuente con lo necesario para que experimentéis jornadas de ejercicios a modo profesional.

Y si vuestro interés es el de lograr de manera óptima la réplica de entrenamiento de altura, la mejor máscara es la que disponga de solución para ajustar los niveles de resistencia.

Fijaros en la comparativa de los más destacados modelos en cuanto a precio, calidad y capacidades.

#1 Máscara de entrenamiento de gran altitud Gorge Fitness

Desarrollada en algodón y disponible en varias tallas

Especial para atletas que –al momento de practicar sus rutinas- desean mejorar el rendimiento y reducir el tiempo de recuperación, entre otras condiciones ligadas a su salud y formación deportiva.

 

#2 Máscara de altitud 2.0 Training Mask

Con 6 ajustes de resistencia y tecnología avanzada de fitness

Dedicada para entrenamientos de cualquier deporte de cardio, así como para respiración controlada durante entrenamientos de bajo impacto. Está desarrollada en material antialérgico y es fácil de limpiar.

 

#3 Mascarilla respiratoria Breathor Capital Sport

Viene con 7 puntas para ajustar nivel de resistencia

Desarrollada en silicona y neopreno, esta máscara permite la simulación de diversas alturas desde los 900m, pasando por los 1800, 2750, 3700, 4600 y hasta 5500 m. Su composición es de neopreno y velcro.

 

#4 Máscara deportiva III Phantom FDBRO

Proporciona 6 posiciones para el flujo de aire

Por sus dotaciones, este dispositivo está preparado para fungir como máscara para entrenamiento, así como simuladora de altura. Viene con funda protectora y está disponible en varias tallas.

 

#5 Máscara de entrenamiento ajustable OUTERDO

Viene con 3 boquillas para ajustar hasta 6 niveles de intensidad

REBAJADO

Pensada para deportistas que están en la búsqueda de aumentar la capacidad pulmonar. Está equipada con 3 puntas capaces de proporcionar ajuste para 6 niveles de intensidad hasta los 18 pies.

 

¿Qué es una máscara de entrenamiento?

También conocida como máscara de hipoxia o máscara de elevación, se puede definir como un dispositivo capaz de replicar el entrenamiento de altitud a través de la reducción de la disponibilidad del oxígeno, con la finalidad de que el deportista logre aumentar la resistencia y mejorar el rendimiento.

Como dato interesante, la máscara de entrenamiento –que también ayuda a respirar mejor– ya es considerada como un complemento de ejercicio de moda que ha logrado la atención de la élite deportiva profesional.

Las máscaras de entrenamiento más destacadas

¿Cómo funciona una máscara de entrenamiento?

Comenzando en cómo se coloca, vale mencionar que la máscara de entrenamiento se mantiene sobre la nariz y la boca con una correa que se sitúa detrás de la cabeza; aunque de vez en cuando –y para lograr mayor estabilidad- también podría haber otra correa que pasa por la parte superior de la cabeza.

Para cumplir con su misión, la máscara de entrenamiento normalmente se basa en un sistema de filtración bidireccional, en el que se involucran varias tapas de válvula con aberturas en diversos tamaños que a la vez están reforzadas con válvulas de flujo.

Ahora bien, los primeros componentes, proporcionan resistencia a su flujo de aire; mientras que los segundos hacen la magia: restringen la entada de aire con la se exige a los pulmones demandar la misma cantidad de aire en períodos normales de ejercicio.

En caso de entrenamientos de baja altitud, si bien es cierto que los efectos de restricción de aire no serían los mismos que en caso normal –como el descrito anteriormente- sí que se producen efecto notorios.

Y es que la máscara se incluye en el entrenamiento muscular respiratorio –RMT, por sus siglas en inglés-, donde el diafragma y los músculos intercostales se ven obligados a ejercer más presión para aspirar el aire a través del filtro.

¿Cuáles son los beneficios de una máscara de entrenamiento?

Antes de entrar en materia en esta parte, es menester aclarar que las ventajas de una máscara de entrenamiento no aplican para todas las actividades físicas de alto nivel; incluso, el uso de una careta para entrenar en circunstancias incorrectas podría acarrear efectos secundarios.

Os hablo de consecuencias como que la máscara podría dejaros sin suficiente oxígeno para hacer el ejercicio de forma competente, o, peor aún, que sufráis mareos o desmayos.

En este sentido, es importante que tengáis en cuenta que una máscara de entrenamiento no mejorará vuestro rendimiento si al concluir un equis ejercicio acabáis sin aliento y sudando. Estas máscaras han sido desarrolladas para actividades en las que esté involucrada –realmente- la resistencia.

Dicho de otra manera, en ejercicios de bajo esfuerzo que se realizan por tiempo continuo; por ejemplo, entrenamientos de cardio, como, running o ciclismo, ente otros, donde la máscara logra fungir como solución reguladora de la respiración y aportar resistencia consistente.

Incluso, si viráis vuestra mirada al entrenamiento de gran altura, con una máscara de entrenamiento de elevación tendríais la posibilidad de realizarlo sin necesidad de exponeros a condiciones frías y/u otros factores de riesgo que ello acarrea.

O sea, con dicho dispositivo conseguiríais imitar las condiciones que atravesaría vuestro cuerpo a mayor altura haciendo running en clima cálido y a lo largo de vuestra playa favorita.

Lo que quiere decir que la máscara de elevación fungiría como una simuladora de altura. Pero dado el caso que queráis correr en el frío, este complemento os caería de guinda para enfrentar varias circunstancias. Más adelante sabréis cómo.

¿En qué deportes es conveniente el uso de la máscara de entrenamiento?

Luego de haberos sugerido algunas de las actividades físicas en las que es beneficioso el uso de la máscara de entrenamiento, merece la pena mencionarlas una a una y describir el cómo actúa este innovador dispositivo durante su práctica.

En el ciclismo

La máscara de entrenamiento es capaz de mermar los efectos tanto del frío como del viento y el aire al momento de ir elevando la velocidad al pedalear.

En el snowboard y esquí

Dado a lo versátil y cómoda que resulta una máscara de entrenamiento de elevación, ésta es capaz hasta de proteger al rostro de los impactos del frío.

Motocross

Muy similar a lo ocurre en el ciclismo, la máscara resguarda al rostro de diversos agentes, como por ejemplo, suciedad y polvo, presentes en climas desérticos y arenosos.

 

¿Qué considerar antes de comprar una máscara de entrenamiento?

Como todo accesorio deportivo u otra prenda que debe ir acoplada a vuestro cuerpo, el mercado os ofrece un dilatado abanico de opciones; y cuando al complemento protagonista de esta entrega se refiere, el asunto no cambia.

Y es que más allá de que visualicéis el hecho de comprar una máscara de entrenamiento de buena calidad y que además sea barata o por lo menos se trate del modelo más asequible, hay diversos aspectos que debéis tener en cuenta para que logréis un producto ajustado a vuestros requerimientos.

Claro está, tras determinar qué tipo de máscara estáis buscando, ya que generalmente podríais toparos con similitudes recurrentes que fácilmente os confundirían en la elección, es importantísimo que no perdáis de vista las características de adaptabilidad, protección contra el frío, tipos de filtros, niveles de resistencia, espesor, composición y ajuste.

Adaptabilidad

Apartando el hecho de que las máscaras que incorporan filtros para respirar mejor suelen ser más rígidas que flexibles, al hablar de otras versiones -con supremacía las de elevación para protegeros del frío- están dotadas con una versatilidad significativa capaz de ofreceros diversas formas de uso.

En ese sentido, merece la pena mencionar a las máscaras estilo gorro y de cuello, por ejemplo.

Protección contra el frío

Refiriéndonos específicamente a máscaras de elevación, esta parte se refiere a los materiales con los que ha sido desarrollada que deberían ser –además de cálidos- capaces de evitaros afectaciones por frío, viento y lluvia.

Estaríamos hablando, pues, de materiales como el poliéster o forro polar que bien ajustados son capaces de impedir que penetren bajas temperaturas; y además, son cómodos.

Tipos de filtros

Hay para elegir entre máscaras con filtros en versiones simples capaces de reducir el polvo y modelos con filtros más complejos –incluso, extraíbles y ajustables- preparados para eliminar no solo humos, sino que también sólidos y químicos.

Niveles de resistencia

Se refiere a las posibilidades que ofrece la máscara para ajustarla a diferentes niveles de altitudes.

Dependiendo el modelo, las configuraciones pueden oscilar de 4 a 16; y mientras más elevado sea el ajuste, mayor será la reducción de oxígeno.

Espesor

Es concerniente al espesor del material con el que la máscara ha sido desarrollada; y de ello, dependerá la comodidad al usarla.

Existen máscaras elaboradas con material muy delgado o un poco más grueso.

Composición y ajuste

Aspecto relacionado con las combinaciones de materiales suaves y flexibles, junto con otros detalles que hagan conseguir un cómodo y buen ajuste de la máscara.

Una muestra de ello, modelos de máscaras de neopropeno con correa de velcro ajustable o con opción para adecuar a diversas tallas; además, con tiras de aluminio próximas a la nariz, para aportar un plus de seguridad durante la ejecución de actividades.

¿Qué aspectos tener en cuenta para elegir la talla de una máscara de entrenamiento?

Es importante que sepáis que en el mercado yacen tres tallas de máscaras de entrenamiento: pequeña (S), mediana (M) y grande (L); y para dar con la adecuada, es menester que su diseño se ajuste al tamaño y forma de vuestra cara.

Y de dicho escenario, emerge otro factor determinante: el peso corporal, ya que el tamaño de la cara depende de éste.

Ahora bien, juntando lo anterior, a modo general es posible determinar que una máscara tamaño pequeño es la ideal para atletas de entre 45 kg a 70 kg; mientras que mediano, de 70 kg a 115 kg; y grande, de 115 kg a 140 kg.

No obstante, debido a la restricción del flujo de aire se hace ineludible que el ajuste de la máscara sea perfecto, lo cual es posible realizando una medición facial que proporcionará datos muchos más precisos que los basados en el peso.

Pero, ¿cómo medir la cara para una máscara de entrenamiento? Muy sencillo, la verdad.

Basta con calcular la medida desde la línea central de la cara (la de la nariz) en la boca de 1 a 1.5 pulgadas más allá de la esquina exterior de la boca.

Y teniendo en consideración que el borde exterior de la máscara, se debe acoplar en la cara de 1 a 1.5 pulgadas fuera de la esquina de la boca, solo restaría duplicar duplica vuestra medida al ajuste perfecto por talla, como, 4 pulgadas (pequeño), 4.5 pulgadas (mediano) y 5 pulgadas (grande).