7 Consejos Estupendos Para Evitar Retrasos y Ser Puntual En Cada Ocasión

La vida del hombre siempre ha estado regida por el tiempo; nuestra biología responde al ritmo de la tierra y sus ciclos. Incrustados dentro de nuestros genes están las instrucciones de un reloj biológico que marca un lapso de alrededor de 24 horas, ese reloj determina nuestros ciclos internos: Patrones de sueño, estados de alerta, estados de ánimo y mucho más.

La vida en la tierra han cambiado drásticamente en los últimos 200 años, la revolución industrial y el desarrollo tecnológico han tenido un impacto profundo en la vida del hombre, y como consecuencia muchos de nosotros ya no respondemos a ese reloj biológico y primitivo sino a un reloj impuesto por la vida en sociedad.

Reunirse con amigos, pagar deudas, cumplir promesas, llegar a tiempo al trabajo, cumplir con fechas de entrega, pagar los servicios, buscar a los niños en la escuela… Cada aspecto de la vida en sociedad continúa regido por el tiempo y muchas veces nuestro éxito personal y profesional, está profundamente relacionado con el cómo manejamos el tiempo.

La mayoría de las personas consideran la tardanza como un delito menor y perdonable y, a veces, se relajan ante la demora, esperando que la otra parte los perdone fácilmente.

Esta actitud hacia el tiempo es muy común entre los jóvenes y las personas sin horarios exigentes… Pero cuando somos nosotros los que debemos esperar por alguien que llega tarde, vemos y comprendemos la importancia que hay detrás de estar siempre a tiempo.

Por lo tanto, la puntualidad importa. Mucho. Una vez que cobras conciencia de las innumerables consecuencias negativas que trae a tu vida andar con demoras, puedes empezar a cambiar tus hábitos.

La puntualidad demuestra que eres una persona es diligente y confiable, las personas puntuales suelen cumplir sus promesas y los compromisos que asumen. La puntualidad nos habla de humildad, disciplina, autoconfianza y respeto por las demás personas.

Sigue nuestros consejos para aprender a manejar tu tiempo de forma consciente y asumir la puntualidad como una disciplina de vida.




#1 El Racional

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Es el personaje impuntual más común, estas personas se han acostumbrado a racionalizar y justificar sus demoras, sin asumir que tienen un problema con el manejo del tiempo.

Un día atribuyen el retraso al tráfico de la ciudad, otras veces sus obligaciones y compromisos previos son calificados como “La Causa” de la tardanza.

El personaje impuntual y racional suele encontrar cualquier excusa para justificar sus demoras, condición que los mantiene en un estado de negación perenne, aún cuando son cuestionados por amigos, familiares y superiores profesionales.

Pero no todo es negativo, ahora te explicamos que acciones puedes tomar para ser puntual en tus compromisos.

El primer paso para sanar cualquier comportamiento negativo, es admitir que tenemos un problema, despertar la consciencia nos ayuda a convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos.

Si andar retrasado es una constante en tu vida, seguramente estás calculando mal la cantidad de tiempo que necesitas para cumplir tus compromisos. Si acordaste llegar a la reunión a las 9 am, haz un esfuerzo consciente por salir de casa más temprano de lo usual.

Recuerda que siempre será mejor llegar temprano a tu oficina y estar listo para el desafío, antes que llegar tarde y causar una mala impresión.

#2 El Productor

Es el personaje que siempre tiene una lista de tareas larguísima por concretar y muy poco tiempo para hacerlo.

El productor impuntual suele dispersar su energía en muchas direcciones, tratando de ser “productivo” al realizar 10 mil tareas diferentes para alcanzar sus metas, pero fallando irremediablemente, ya que muchas de esas metas se quedan a medio camino o incluso, sin empezar.

Asumir tantos pendientes en una sola tanda, entorpecerá tu rutina y tu capacidad para cumplir los compromisos asumidos.

Si desea integrar la puntualidad a tu vida, el primer paso será aligerar la carga de responsabilidades. No tienes súper poderes. Recuerda que eres un simple humano, el tiempo no se inclinará a tus deseos.

Una hora no basta para bañar a tu mascota, cocinar el almuerzo, llevar el auto al mecánico y ajustar los detalles en el reporte semanal de ventas.

Empieza por asumir menos tareas, planea y organiza tu tiempo con antelación, si es necesario lleva un control cronometrado de cuánto tiempo te toma realizar cada actividad.

Así tendrás un conteo preciso y la claridad que necesitas en tu agenda para cumplir todos los pendientes a tiempo.

#3 El procrastinador

El gran problema de este personaje es dejar todo para el último momento. Son expertos en dar carreras para cumplir con sus obligaciones.

Estas personas suelen vivir situaciones de gran estrés y tensión porque no saben si el tiempo del que disponen será suficiente para llegar a esa reunión importante o para entregar el informe antes de alcanzar la fecha límite.

Son personas que prefieren vivir bajo presión, no importan si tienen un montón de tiempo libre, ellos esperan hasta el último minuto para ponerse en marcha.

Como ya dice el adagio: “Renovarse o morir” Las sabias palabras de Miguel Unamuno dan en el clavo, especialmente cuando apostamos a nuestro bienestar y crecimiento como personas integras, honestas, confiables y puntuales.

Para evitar la impuntualidad, el procrastinador necesita motivación. Es importante que la persona se sienta motivada a cumplir sus metas y obligaciones, así no esperará hasta el último minuto para realizarlas.

La vida adulta está llena de deberes que no son divertidos, pero igual es necesario cumplir con ellos.

Asúmelo como un juego, date pequeñas recompensas cada vez que cumplas una tarea a tiempo, de esa forma integras la puntualidad como un hábito de vida de forma fácil y divertida.

#4 El Indulgente

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Para ellos resulta difícil ser disciplinados y practicar el auto-control, razón por la que se encuentran constantemente relegando sus tareas pendientes.

La tardanza es dulce y deliciosa autocomplacencia, prefieren quedarse un rato más en la cama disfrutando la comodidad que brinda una buena almohada o los colchones de espuma de memoria, suelen tomar un largo y relajante baño, y detenerse a beber 2 tazas de café antes de salir camino al trabajo.

Si este personaje desea integrar a su vida hábitos de disciplina y puntualidad, necesita en primer lugar estar consciente de que tiene un problema con la autocomplacencia. Es importante encontrar el equilibrio entre el amor propio y el ser indulgente.

Para lograrlo la persona necesita reconocer que las decisiones que tomamos al ser indulgentes nos brindan un placer instantáneo pero breve, un bienestar que se desvanece tras un momento… A la larga descubrimos que las consecuencias negativas de este hábito pueden afectar nuestras finanzas, nuestra reputación y nuestra vida profesional.

#5 El Distraído

Todos somos propensos a tener momentos de distracción. No obstante, algunas personas son más vulnerables que otras a esta condición.

Si eres ese personaje que entra a una habitación sin tener claro el propósito, si constantemente estás buscando tus llaves, tus lentes, tu billetera. Si tu mente divaga en mitad de una conversación y te encuentras viajando por más tiempo en el metro, porque olvidaste bajarte en la estación correcta, probablemente llegues con retraso a todos tus compromisos.

Para ser puntual necesitas organizarte y apoyarte en herramientas que te ayuden a enfocar tu atención en el momento presente.

Usa planificadores diarios, programa alarmas que te recuerden donde y qué debes estar haciendo, prepara un cronograma con todos tus pendientes y asegúrate de seguirlo, haz una tarea a la vez, deja de hablar, pensar y divagar y ponte en acción!

#6 El Rebelde

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Este personaje está consciente de sus capacidades y del potencial que posee para cumplir los compromisos asumidos, sin embargo, muchas veces su espíritu rebelde se impone.

Romper las normas establecidas afirma un sentido de poder y control en esta persona.

“Rebelarse contra el sistema” y tener una actitud desafiante al llegar tarde a tus compromisos, puede traer consecuencias negativas a tu vida y agravar las relaciones con tus compañeros de trabajo.

Ser puntual puede evitarte un montón de problemas, para lograrlo la clave es: Entender que ser rebelde no significa ser irresponsable y perder tu trabajo.

Aprende a expresar tus convicciones y tu sentido de libertad de una forma más constructiva, a través del arte o tomando una postura política definida que se rebele contra la guerra y la contaminación del planeta, por ejemplo.

#7 El Ansioso

Es un personaje que se ve afectado por condiciones emocionales y psicológicas, estas personas sufren de ansiedad, depresión y baja autoestima… Terminan en muchas ocasiones llegando tarde a sus compromisos, y en otros casos evadiéndolos por completo.

Siempre van tarde porque nunca encuentran el traje o el vestido que los haga sentir cómodos con quienes son, se prueban diez mil atuendos antes de salir de casa y llevan el perfeccionismo al extremo.

Para integrar la puntualidad a sus vidas, necesitan pasar primero por un proceso de sanación. Aceptar quienes son y amarse tal cual son, ir terapia con un profesional puede brindarles las herramientas adecuadas para superar esta condición.

Mientras se supera este tipo de comportamiento, se pueden dar pequeños pasos en la dirección correcta: Preparar los atuendos con antelación y tratar de cumplir pequeñas metas cada día para trabajar el autoestima.