10 Maravillosos Beneficios Del Pilates Para Tu Bienestar

Es cierto que nos encantan los entrenamientos físicos, aquellos que no sólo ejercitan el cuerpo sino también la mente y el espíritu.

El mundo de hoy pone a nuestro alcance decenas de prácticas que pueden ayudarnos a llevar un estilo de vida más saludable y activo, pero hay una disciplina en particular que ofrece un conjunto de beneficios absolutamente invaluables: El Pilates.

Un método increíble de acondicionamiento físico y mental desarrollado durante el siglo pasado por Joseph Pilates. A diferencia de muchos otros programas de entrenamiento, el Pilates trabaja todo el cuerpo, enfatizando el control, la precisión y la concentración mental y física.

La disciplina prescinde de repetir posturas y movimientos de forma rápida y excesiva, enfocándose más en la calidad de la respiración y en la precisión de los movimientos con el objetivo de desarrollar y mejorar la flexibilidad, fuerza, resistencia y coordinación del practicante.

Los ejercicios están diseñados para equilibrar el cuerpo y para trabajar todos los músculos. Al practicar Pilates tu conciencia está en el presente, enfocada en cómo y hacia dónde te mueves, sintonizando la energía del cuerpo y la mente para que te sientas feliz y saludable.

Hay muchos beneficios del Pilates que nos encantaría compartir contigo, pero hoy nos enfocáremos en los 10 beneficios principales.




1. Mejora la flexibilidad

La flexibilidad es la capacidad que tienen nuestras articulaciones para ejercer un movimiento de forma libre y segura sin ocasionar alguna lesión.

Mejorar nuestros niveles de flexibilidad traerá estupendos beneficios a nuestra vida, comenzando porque es la responsable de aumentar el rango de movimientos y perfeccionar nuestro desempeño al practicar cualquier deporte y al realizar las actividades cotidianas en nuestro hogar y oficina.

El Pilates usa ejercicios lentos y controlados que incluyen posturas estáticas y estiramientos dinámicos, diseñados para fortalecer y alargar los músculos, este tipo de movimientos son clave para generar un aumento en los niveles de flexibilidad y por ende, un aumento en el bienestar general de la persona.

Ser flexibles es importante no sólo por la facilidad y la comodidad que nos brinda en nuestra vida diaria, sino porque cuanto más flexible seas, menos propenso serás a padecer lesiones en el futuro.

2. Aumenta la fuerza y el tono muscular

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El entrenamiento de fuerza es fundamental para mantener una buena calidad de vida mientras envejecemos.

La práctica de Pilates desafía nuestros músculos para que resistan la fuerza y desarrollen potencia, ya que los movimientos condicionan y contraen nuestra masa muscular durante el entrenamiento.

El Pilates tonifica el cuerpo y aumenta la masa muscular, creando un tejido muscular magro, libre de grasas. Cuanto más magro es el tejido muscular, mayor es su tasa metabólica, condición que se traduce a una quema calórica efectiva, incluso cuando estamos en un estado de reposo.

Tener fuerza en el núcleo central de nuestro cuerpo y en las extremidades nos ayudará a mantener una postura erguida y a tener libertad de movimientos.

El entrenamiento de fuerza nos permite participar activamente en nuestras vidas a medida que envejecemos y no simplemente observar desde la distancia, tener un cuerpo fuerte significa que podrás caminar sin andaderas, hacer las compras todas las semanas y alzar a tus nietos cuando lo desees.

3. Mejora la respiración

Durante siglos muchas culturas alrededor del mundo han compartido la noción de que los patrones de respiración controlada y voluntaria proporcionan enormes beneficios para la salud y el rendimiento físico.

El Pilates, al igual que los ejercicios de yoga y tai chi utilizan técnicas de respiración para mejorar el suministro de oxígeno a las células del cuerpo y maximizar los efectos del entrenamiento físico.

Se ha comprobado que este tipo de técnicas ayudan al practicante a relajarse y a reducir los niveles de estrés, mientras regulan la presión arterial, mejoran la circulación sanguínea y reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El Pilates utiliza tres técnicas de respiración diferentes: La respiración activa, la respiración programada y la respiración lateral, un método que enfatiza la expansión lateral de la caja torácica mientras mantiene contraídos los músculos abdominales profundos durante la inhalación y la exhalación.

En síntesis, la práctica regular de Pilates fortalecerá tus músculos respiratorios, aumentando la fuerza de tu diafragma y la zona intercostal para que poseas mayor conciencia muscular y te adaptes fácilmente a las diferentes técnicas de respiración.

4. Mejora la postura

La postura es la posición que asume nuestro cuerpo mientras estamos sentados, de pie o acostados.

La tecnología marca la pauta en la vida moderna, pasar nuestros días en la oficina trabajando frente a una pantalla es la nueva norma, no obstante, para mantener nuestra salud en óptimo estado es necesario estar siempre atentos a nuestros hábitos de postura y mantener nuestra columna lo más alineada posible.

Al hacer Pilates fortalecemos la musculatura central, ya que la disciplina propone un entrenamiento basado en movimientos dinámicos y sistemáticos  para fortalecer los grupos musculares en la espalda, los hombros y el abdomen que nos ayudan a mantener la columna alineada y en buen funcionamiento.

La buena postura previene los dolores de espalda, hombros y cuello, pero además, abre las vías respiratorias,  nos ayuda a respirar apropiadamente y a dormir mejor, cambia nuestra silueta, nos ayuda a vernos más altos y a tener una figura más esbelta fortaleciendo nuestra confianza y autoestima.

5. Aprendes sobre el control físico y mental

Inicialmente, el Pilates fue bautizado bajo el nombre de “Controlología” debido a la firme creencia de su fundador, Joseph Pilates, quien afirmaba la importancia de la conexión entre la salud física y mental, aspirando que la disciplina facilitará el control del cuerpo con la mente.

En Pilates, el control es esencial para la calidad de cada movimiento, la disciplina no apunta a un esfuerzo muscular excesivo, sino lo contrario, la meta es realizar movimientos precisos y controlados que generen resultados positivos.

Otro principio fundamental del Pilates es la conexión mente-cuerpo, y la clave para coordinar la mente y el cuerpo es la concentración. En esta disciplina, la atención se centra en un trabajo físico y mental cuidadoso, preciso y lento.

Antes de practicar cualquier movimiento, debemos organizar nuestros pensamientos y fomentar la conciencia de todo el cuerpo.

El objetivo final es mantenerse consciente, no sólo de la parte móvil del cuerpo sino también de los pensamientos.

6. Promueve la conciencia corporal

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Hay grandes beneficios del Pilates, la conciencia corporal es definitivamente uno de ellos!

La conciencia corporal es la capacidad de reconocer dónde está tu cuerpo en el espacio, nos ayuda a entender cómo relacionarnos con los objetos y las personas presentes en nuestro hogar y trabajo. No indica que tan lejos debemos estirar el brazo para alcanzar los objetos y qué tan cerca debemos estar al entrenar con otra persona.

La práctica de Pilates nos ayuda a hacernos conscientes de cómo y hacia dónde se mueve nuestro cuerpo en relación con el mundo que nos rodea, nos ayuda a usar los músculos correctos al hacer los movimientos mientras entrenamos algún deporte y al realizar actividades cotidianas, evitando y reduciendo el riesgo de padecer alguna lesión.

El Pilates es más que un entrenamiento físico, es una clase especial en conciencia corporal. Cambia nuestra forma de sentarnos, movernos y realizar las tareas del día a día. Enfoca nuestra atención y le da sentido a la información que recibimos a través del tacto, el movimiento y equilibrio sensorial.

7. Ayuda a mantener las articulaciones fuertes y móviles

La regla de oro para mantener las articulaciones saludables es: El movimiento. Mientras más te muevas, menos riesgo corres de padecer dolores por articulaciones frágiles o rígidas.

El Pilates presenta una alternativa maravillosa para cuidar y evitar los problemas de salud  en las articulaciones, es el arte de los movimientos controlados y de bajo impacto que además de fortalecer y promover la elasticidad muscular, estimula la producción de líquido sinovial, el responsable por mantener nuestras articulaciones lubricadas y en buen funcionamiento.

El Pilates evita el desgaste, reduce los dolores articulares, incrementa la movilidad y nos ayuda a prevenir la artritis.

8. Acondiciona todo el cuerpo

El Pilates ofrece un entrenamiento físico integral que consiste en la combinación equilibrada de ejercicios de respiración y movimientos precisos, capaces de tonificar todo el cuerpo: la espalda, el abdomen, los brazos, las piernas, los glúteos, también tus pies y tobillos!

Además, tiene un foco especial en la alineación de la espalda y las caderas, fortaleciendo el núcleo central para que el practicante disfrute de un mejor equilibrio muscular y coordinación articular.

9. Mejora la condición aeróbica

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Todos podemos  disfrutar una mejor condición aeróbica en nuestro cuerpo, pero para lograrlo necesitamos realizar entrenamientos físicos con frecuencia y comprometernos con un estilo de vida más saludable.

La condición aeróbica mejora cuando entrenamos nuestro corazón y pulmones, fortaleciéndolos para que sean más eficientes al momento de bombear la sangre a través de nuestro organismo.

Gozar de una buena condición aeróbica previene enfermedades, reduce el estrés, mejora la circulación y el funcionamiento del corazón.

Se ha demostrado que el Pilates abre nuestras vías respiratorias, incrementa la capacidad pulmonar, fortalece el corazón y estira los músculos intercostales.

La disciplina logra todo esto a través de los patrones de respiración controlada y cuando se practican ciertas posturas diseñadas para desarrollar flexibilidad y resistencia, tales como: el cisne, las expansiones de pecho y el movimiento “hundred”.

10. Ayuda a mejorar el sentido del equilibrio

El movimiento muscular, el sonido y la visión son factores intervienen en nuestro sentido del equilibrio, y sin darnos cuenta nos ayudan a tener conciencia de cómo controlar nuestro cuerpo en el espacio que habitamos.

Todas las actividades que realizamos a diario requieren una dosis de equilibrio: Caminar, dibujar, comer, hacer las compras del hogar… etc.

El equilibrio es fundamental al realizar cualquier actividad deportiva, y es una destreza que se ve afectada por el paso de los años y por el estilo de vida que cada persona lleva. Por esa razón, es importante mantener nuestro sentido del equilibrio lo más afilado posible.

La práctica de Pilates nos condiciona a trabajar la estabilidad de nuestro cuerpo, mejora nuestra coordinación física, nuestra concentración y nuestra flexibilidad, habilidades  que contribuyen, en gran medida, a fortalecer el equilibrio corporal.