Los Alimentos con Cromo y Sus Beneficios en El Mejoramiento De Nuestra Calidad De Vida

El conocimiento y control sobre todo lo que nos alimenta es la forma más idónea de llevar una vida saludable. Gracias a los estudios llevados adelante por diversas instituciones relacionadas con el tema de la nutrición, conocemos la importancia de consumir alimentos con cromo como parte de nuestra dieta diaria.

Los profesionales de la salud coinciden en recomendarlo para contribuir al control del azúcar en la sangre, más si las personas presentan cuadros de resistencia a la insulina leve, grave o diabetes.

Una toma de 200 microgramos por día es prescrita por expertos en nutrición para cumplir un rol multivitamínico, y en algunos casos se administran dosis altas de hasta 1,000 microgramos en pacientes con diabetes tipo II o síndrome metabólico.

Para aquellos que no tienen alguna complicación de salud en este sentido, las cantidades indicadas diariamente son menores, tal y como podrá observar más adelante, adquiriendo el cromo naturalmente.

¿Qué es el cromo?

Es un mineral esencial que tiene como función primaria el mejoramiento de la sensibilidad hacia la insulina, aportando un equilibrio entre proteínas, carbohidratos y lípidos en el cuerpo.beneficios-de-los-alimentos-con-cromo-para-la-salud Aunque la necesidad de este elemento metálico por parte de los individuos es importante, las cantidades de cromo requeridas por el organismo son mínimas.

Sin embargo, muchas personas no están obteniendo este mineral regularmente debido a inconsistencias en su dieta diaria, como lo revela un estudio llevado a cabo por el Centro Médico de la Universidad de Maryland sobre la población de los Estados Unidos, concluyendo que la mayoría ingiere porcentajes menores a los recomendados.

Se ha determinado que la ingesta de unos 20 a 35 microgramos de cromo al día a través de sus diferentes fuentes, es suficiente para garantizar su acción reguladora de los niveles de azúcar en la sangre y por ende, un mejor control sobre el metabolismo de la glucosa.

En requerimientos diarios regulares, un bebé de 0 a 6 meses necesita de 0,2 microgramos de cromo, pequeños de 7 a 12 meses 5,5 microgramos, de 1 a 3 años 11 microgramos, de 4 a 8 15 microgramos, de 9 a 13 años 25 microgramos para niños y 21 para las niñas.

Al transitar la adolescencia, para un chico de entre 14 a 18 años dependería de unos 35 microgramos, mientras que una chica en el mismo intervalo tan sólo 24.

En la etapa adulta, hombres de 19 a 50 años unos 35 microgramos y las mujeres unos 25.




¿Por qué necesitamos cromo?

Los estudios sugieren que el cromo contribuye a la pérdida de peso por su acción sobre la sensibilidad a la insulina, manteniendo también a raya los riesgos de padecer de alguna condición cardíaca, intolerancia a la glucosa o la tan temida diabetes tipo 2.

La deficiencia de este metal podría influir en la aparición de enfermedades derivadas de un bajo control del colesterol, como la arterosclerosis y las diferentes afecciones del corazón.

Las funciones cerebrales se ven afectadas positivamente debido al consumo correcto de alimentos ricos en cromo, tal y como revelan estudios centrados en el efecto del control de la insulina sobre la corteza cerebral. Este resultado se ha apreciado en personas de edad avanzada, contribuyendo en la disminución de su deterioro cognitivo.

Los cambios metabólicos y los niveles de azúcar en la sangre inciden sobre la aparición del acné, así que el cromo también es vinculante con el mejoramiento de la piel.

A pesar de tener elementos probatorios para asegurar los beneficios anteriormente descritos, las investigaciones acerca de cómo actúa y todas las funciones derivadas del cromo en el organismo se mantienen en curso.

Se debe diferenciar entre el cromo (en su estado de oxidación +3) y el cromo hexavalente (en su estado de oxidación +6), ya que este último se refiere al compuesto tóxico hallado en ciertas aguas producto de la contaminación por sus diversas aplicaciones industriales, siendo un elemento cancerígeno.

 

Alimentos ricos en cromo:

Existen muchas formas de obtener este elemento  en forma natural y es a través de alimentos de diferentes fuentes. Varios productos cárnicos lo contienen, alimentos de base integral, así como algunos granos, verduras y hortalizas y llega a estos a través de su absorción directa desde suelos con exposición al cromo, estando presente incluso en el agua que tomamos y las comidas preparadas con utensilios fabricados en acero inoxidable.

Aquellas personas que poseen un régimen restringido, como algunos pacientes en los hospitales a los que se les suministran alimentos artificiales, corren el riesgo de desarrollar afecciones como la diabetes, con altos niveles de glucosa en la sangre.

La disponibilidad de cromo necesario depende en gran medida en la forma en la que se encuentre presente en lo consumido. Esta puede estar presente, por citar un ejemplo, en la levadura de cerveza asociada con otros compuestos, determinando el factor de tolerancia.

A continuación, se muestran algunos alimentos que contienen cantidades considerables de cromo, según su pertenencia en los grupos de alimentos.

Fuente vegetal:

  • Brócoli, 1 taza aporta 22 microgramos de cromo.
  • Uvas, 1 taza de jugo puro y sin azúcar, 8 microgramos.
  • Papas, 1 taza, 3 microgramos.
  • Ajo, 1 cucharadita, 2 microgramos.
  • Naranjas, 1 taza de jugo sin azúcar ni agua añadida, 2 microgramos.
  • Frijoles verdes, 1 taza cocida, 2 microgramos.
  • Manzanas, la mitad, 1 microgramo.

 

Las espinacas, los berros, las lechugas y cebollas también contienen valores considerables de cromo. Incluso algunas especias, como la pimienta negra, suman valores considerables de este elemento esencial a la dieta.

Los alimentos suplementarios, como la levadura de cerveza, el germen de trigo, el pan integral y cereales también son alternativas para la obtención de este mineral en menor escala.

Fuente animal:

 

  • Huevos – 100 gramos de yema aportan 183 microgramos de cromo, y la clara 8 microgramos en la misma cantidad.
  • Carne de vaca – por cada 100 gramos se consumen 57 microgramos de cromo.
  • Hígado – 100 gramos, 55 microgramos.
  • Chuletas de cerdo – en una porción de 3 onzas, 8,5 microgramos
  • Queso – con 100 gramos se ingieren unos 56 microgramos.
  • Mantequilla – con 13 microgramos de cromo por cada 100 gramos.

 

Los mariscos, sobre todo las ostras, poseen concentraciones de este elemento.

Al combinar alimentos dentro de estos esquemas, no sólo se garantiza el nivel de cromo necesario para cumplir las labores metabólicas en un rango normal, también se integran el resto de nutrientes, vitaminas y minerales que la naturaleza tiene para ofrecer, tales como el zinc, vanadio, magnesio, manganeso y níquel.

Suplementos de cromo:

Los suplementos dietéticos que existen a la venta en muchas tiendas especializadas incluyen picolinato de cromo, polinicotinato de cromo y muchos otros tipos relacionados. Los entrenadores de deportes de alta exigencia así como los fisiculturistas suelen tomarlos para mejorar el rendimiento, desarrollo muscular y pérdida de peso. Sin embargo, sus efectos secundarios tales como heces acuosas, vértigo, dolores de cabeza y urticaria han sido reportados por muchos de sus consumidores.

Puede comprar suplementos de cromo en forma de tableta o cápsula en establecimientos como parte de un multivitamínico, teniendo en cuenta que la cantidad que se el organismo realmente requiere es pequeña, por lo que se recomienda siempre consultar a un profesional de la salud.