Alternativas Saludables Para Endulzar El Café Que Mejorarán Tu Rutina

Saborear un rico café cada mañana es un ritual para muchos sagrado, ya que es la dosis perfecta para elevar nuestra atención y estar preparados para afrontar el día. Sin embargo, la mayoría apuesta a agregados dulces para elevar su experiencia sin pensar en las consecuencias que esto pueda traer para la salud.

El reconocer las diferentes formas de endulzar esta bebida te permitirá continuar disfrutando su degustación sin preocupaciones.




Notas sobre el endulzamiento del café y té

Al sentarnos a tomar una deliciosa taza de estas bebidas energizantes podemos notar diferentes sabores. Un paladar más sensible incluso llegará a percibir ciertos rastros, bien sean amargos, dulces, afrutados o ácidos. Los productores suelen centrar su atención hacia los rangos de dulzura de sus presentaciones, con el propósito de diferenciarse entre sí.

Esta condición natural o intencional jamás podrá compararse al azúcar que puedas agregar por ti mismo y que modifica su sabor original. Si nos centramos en la dulzura por su origen, podemos decirte que durante la preparación de los granos de café se puede modificar su presencia mediante diferentes procedimientos, así tendremos como resultado proporciones en niveles distintos cuando se tuesta.

También puede ser impulsada al añadir soluciones glucosas, glicoles, aminoácidos y alcoholes para resaltar los aromas prometidos en sus etiquetas, que pueden ser caramelizados, afrutados, achocolatados, entre otros. Si detectas ciertas notas frutadas al saborearlo, tendrás un producto que ha sido asado ligeramente, ya que los procesos más intensos impulsan niveles oscuros que resultan en su caramelización, haciéndolo más dulce al gusto.

Para muchos esto no se hace tan evidente, sin embargo, aquellas personas especializadas en la cata sabrán reconocerlo sin ningún inconveniente. Tranquilo, si tu intención es la de iniciarte en un testeo más avanzado, podrás adquirir este conocimiento saboreando diferentes presentaciones, apoyándote en los artículos que podrás encontrar en publicaciones especializadas e internet.

Por el momento es bueno que aprendas que el procesamiento los granos, su lavado e incluso permitir que este producto se fermente, altera sus niveles de azúcar. Esto también afecta otros sabores, pero pueden ser aceptables sí cumplen con las expectativas de producción. En el caso de la fermentación, debe realizarse con mucha atención ya que es un proceso definitivo que afecta el producto.

Todo este conocimiento previo nos da pie para adentrarnos en el endulzamiento mediante edulcorantes líquidos o secos tal y como lo conocemos normalmente. Seguramente eres de aquellos que como nosotros les gusta saborear el dulzor esta bebida caliente, personalizando los niveles a su gusto.

Has de saber que el azúcar se disuelve más rápidamente en altas temperaturas, por lo que sería conveniente su elección para endulzar. Si por el contrario lo que intentas es darle sabores dulces a un café helado, deberás aplicar cucharaditas de azúcar antes de que éste se enfríe o  algunas gotas de miel o néctar de agave si ya está frío.

Hay personas a los que se les hace normal consumir estas bebidas sin ningún tipo de añadido dulce, así como hay otras tienden a exagerar en este aspecto. Un producto de calidad no necesitaría de grandes cantidades de endulzamiento, pero esto queda a la libre elección de cada quien. Nunca olvides que su sabor distintivo y natural debe ser el verdadero protagonista en tu taza o vaso.

A continuación, te señalamos las diferentes formas que puedes emplear para endulzar tu cafecito:

Azúcar

azucar

El azúcar es el edulcorante más común al que podemos tener acceso, y está disponible en los centros de distribución y venta de alimentos. Esta sacarosa de color blanco cuando se encuentra en estado puro es soluble en agua, y puede obtenerse de los tallos caña o directamente de la remolacha.

De acuerdo a su nivel de refinamiento, tiende a variar en color, forma y sabor. Entre sus propiedades resaltan la de ser antioxidante, proporcionando energía a los diferentes órganos de nuestro cuerpo, impulsando un efecto de saciedad que complementa el gusto en preparaciones y bebidas. No produce alergias, eleva rápidamente los niveles de energía y genera en su consumidor una sensación de bienestar, esto último considerado como una cualidad antidepresiva.

Sin embargo, como todo lo bueno, también tiene sus desventajas. Su ingesta excesiva puede producir un desequilibrio nutritivo, elevando los valores triglicéridos que generan diversas patologías de consideración. Además, es uno de los principales factores que impulsan el sobrepeso y aparición de caries. Es por ello que se recomienda un consumo prudente para evitar afectaciones en tu salud. Podrás adquirirlo en varias presentaciones y formas.

La azúcar morena contiene todos los nutrientes debido a que se encuentra crudo o sin tratamientos de refinación. Es pegajoso al tacto, lo que indica su estado natural. Caso contrario ocurre con la azúcar blanca, que no contiene casi nutrientes debido a los innumerables procesos de refinamiento y blanqueamiento por los que ha pasado.

Los sabores entre estos dos azúcares difieren en intensidad, siendo más fuerte la de la morena. Entre más intenso y blanco sea su color, mayor ha sido su tratamiento. No obstante, también podrás encontrar otras alternativas como la roca de azúcar cristalizada (alias caramelo de roca) (rock crystal sugar (aka rock candy)), con forma de granos más grandes para un mejor control de la dosificación.

El Jaggery Indio es un tipo de azúcar sin refinar proveniente de una caña de Palma, qué combina sin incoveniente con cualquier tipo de infusiones. Va muy bien con el Masala Chai, esa mezcla de té con especias y hierbas aromáticas que es tan tradicional al sur de la India.

Miel

miel

Entre las opciones para endulzar a la bebida que protagoniza nuestro artículo, y también para otras infusiones, tenemos a este dulce componente natural. La miel es producida por la abeja doméstica a través de la extracción y tratamiento del polen de las flores y diferentes plantas. Gracias a la apicultura se ha podido obtener el beneficio de este fluido para el consumo humano, que se hace desde hace miles de años.

Además de ser deliciosa al gusto, se le han atribuido propiedades terapéuticas para el tratamiento de afecciones de la piel, por sus propiedades antisépticas y antimicrobianas, los procesos de cicatrización de heridas y quemaduras. Funciona como ingrediente activo de los tratamientos sintomáticos de gripes y el dolor de garganta además de calmar la intensidad de la tos.

Esta sirve además como un conservante, ya que en sí misma no tiene fecha de caducidad, pues sus niveles de azúcar mantienen alejadas a las bacterias. Todas estas cualidades la hacen merecedora de un lugar de honor para disfrutar de un buen café con miel.

Pero también es bueno reconocer uso en exceso puede provocar problemas cardíacos, elevación de la presión arterial, obesidad, diabetes entre otras enfermedades. De nuevo, la moderación será la clave para disfrutar de tu bebida sin que esto necesariamente afecte directamente a tu salud.

Podrás encontrar diferentes tipos de miel, de acuerdo a la procedencia de la flor o de la planta. La miel de azahar es muy suave al paladar, la miel de Romero es mucho más aromática y dulce. La miel de eucaliptus tiene un color ocre y con un distintivo olor a madera. La miel de Tomillo tiene un tono rojizo y es buena demás para los catarros.

Un delicioso sabor lavanda es la principal cualidad de la miel de espliego. La miel de Tilo, la de trébol y la de alfalfa cuentan con la aprobación de muchísimos consumidores a través del mundo. Existen otros tipos de miel menos conocidas, así que sobran opciones para darle ese toque dulce al espresso, batidos de té verde entre otras.

Néctar de agave

Si eres de los que apuesta por una onda más natural, con el mínimo de participación del hombre, podrás inclinarte por este sirope. Es un jugo vegetal dulce extraído de las pencas de agave azul y del maguey. Tiene doble poder endulzante que el azúcar, y es un gran potenciador del sabor y aroma de nuestras bebidas. Puedes probar un poco en tu bebida fría para adaptarte a su particular sabor.

Produce un efecto de saciedad gracias a su bajo índice glucémico. Los consumidores tratan de conseguir este producto en su presentación más tradicional, es decir, siguiendo normas de tratamiento apegadas a las técnicas implementadas por nativos de América tropical y del Caribe, ya que los procesos industriales le refinan excesivamente convirtiéndola en fructosa, que puede ser perjudicial para la salud.

Melaza

Una de las particularidades de las melazas es su fuerte sabor, que puede elevar el gusto de tu bebida matutina. Se obtiene de la cristalización azucarera, directamente de los residuos de ésta. El efecto en el paladar la sitúa entre la miel y el agave, y al ser un edulcorante líquido se convierte en una buena candidata si te gustan las preparaciones de cafeína fría.

Fruta

Los zumos extraídos de diferentes frutas pueden funcionar perfectamente como edulcorantes para bebidas frías o calientes. Está indicada para aquellas personas limitadas en el consumo de azúcares simples o refinados. Aunque cueste un poco adecuar tu paladar esta mezcla de sabores, es una opción sana y al alcance de todos. Puede ser utilizado de la misma forma con la que se consume en té, al cual se le suele agregar un poco de limón para acentuar su sabor.

Estevia

Un producto indicado de preferencia a los diabéticos y que ha ganado gran popularidad para endulzar incluso postres. Considerado como  súper  alimento, deriva de la planta que le da su nombre y a la que se le atribuyen propiedades medicinales, con aportes de vitamina A, B, y E además de otros componentes.

Puede agregarse sin problemas en tu taza humeante de cada día. Utiliza la dosis recomendada por la casa fabricante, los excesos pueden modificar los sabores.

Jarabes Sencillos / Con Sabor

Una solución azucarada disuelta en agua hervida da origen a los jarabes simples. Puedes agregarle algún zumo de fruta estacional durante la ebullición para modificar su estado neutral. Va muy bien con cualquier bebida, bien sea fría o caliente.

Jarabe de maíz

maiz

Este edulcorante procesado cuenta con muchos detractores, quienes le consideran un producto no natural a pesar de su origen. Extraído de la fécula de maíz, es reconocido por tener unos altos niveles de fructosa en su composición.

El órgano encargado en metabolizar esta azúcar adicional es hígado, que puede sobresaturarse convirtiendo estas sustancias en grasa. Así se inician los procesos de resistencia a la insulina, entre otros trastornos. De nuevo, el consumo descontrolado da pie a estas consecuencias, al igual que con azúcar común.

Por ello, puede ser la última opción a considerar mientras se establecen resoluciones concretas sobre su uso.

Edulcorantes artificiales

Es indicado en dietas rigurosas o dirigido a personas que sufren de diabetes. Su sabor no es tan agradable, pero es una de las mejores alternativas si tienes alguna condición especial de salud.